La higiene del sueño abarca una serie de prácticas diseñadas para mejorar la calidad y la consistencia de tu sueño. Al crear un entorno propicio para dormir y adoptar rutinas efectivas antes de acostarte, puedes mejorar significativamente tu salud y bienestar en general. Cambios simples, como mantener un horario de sueño regular y minimizar las distracciones, pueden ayudar a señalar a tu cuerpo que es hora de descansar.